A por la tercera criotransferencia

A por la tercera criotransferencia

Como suelo aclarar en mis entradas del blog cuando empiezo, vamos a por la tercera criotransferencia de nuestro segundo tratamiento FIV, pero en realidad, si contamos también el primer ciclo FIV, sería la cuarta transferencia.

 Novedad 1: Ciclo natural vs ciclo sustituido

Aunque ya van siendo muchas las criotransferencias a nuestras espaldas, sorprendentemente, se pueden seguir haciendo cambios.

En vez de ciclo natural como hicimos en las otras dos criotransferencias anteriores de este tratamiento FIV, la doctora nos dijo que haríamos ciclo sustituido. La diferencia entre ciclo natural y ciclo sustituido es que en el ciclo natural se acompaña tu ciclo menstrual. Una vez te baja la regla, a la semana más o menos, empiezan a hacerte controles ecográficos para medir el grosor endometrial. Y cuando estés a punto de ovular, pincharte el ovitrelle y tener controlado el momento, de forma que se puedan contar los días para hacer la transferencia. En cambio, en el ciclo sustituido, en torno al día 21 del ciclo me pincharon el Ginecrin (es intramuscular, no puedes ponértela tú en casa), para poner los ovarios en reposo. Con la siguiente regla, empiezas con el estradiol. A nosotros nos pautaron 2 parches de Estradot 75 o Evopad 75 cada 48 horas. A la semana, me hicieron ecografía para medir el endometrio, que estaba en 7mm. Aumentaron la dosis de estradiol desde ese día a 3 parches cada 48 horas. Esperaron 5 días e hicieron nueva ecografía. El endometrio seguía igual, y según la ginecóloga, el momento para transferir era ése, así que programamos la transferencia a los 5 días.

Dudas con el endometrio

Si hay algo que me tenía mosca, era el grosor endometrial. ¿A vosotras cuánto os medía el endometrio antes de la transferencia? (Si podéis, comentarlo abajo para tener una idea de cuánto les mide a otras mujeres). Mi ginecóloga dice que lo óptimo es a partir de 8 mm pero se ve que mi endometrio no da para más. En mis transferencias anteriores, en ambos tratamientos FIV, mi endometrio medía 7 mm. Soy cabezota hasta para eso… ¡¡¡no hay forma de engrosarlo más!!!

Buscando información al respecto, me quedé más tranquila porque vi que 7 mm no está tan mal como creía, y en Twitter, muchas de las compis de #infertilpandi me decían que estuviera tranquila que ellas también lo tenían en 7mm.

Esto es lo que dicen en este artículo de la clínica Instituto Bernabeu:

“Desde que se realizó un primer estudio en 1984 en el que se estableció en 10 mm el grosor ideal, se ha ido viendo que con endometrios de 7 mm los resultados son óptimos e incluso en la actualidad se sugiere que lograr un grosor mínimo, no es relevante cara al éxito.”

Sobre la heparina

En esta criotransferencia, dado que en la anterior era la primera vez que iba con heparina y había tenido mi primer positivo (que acabó en bioquímico), el Dr. Manuel Fariñas decidió subirme un poco la dosis de heparina de Innohep 4.500 a Innohep 5.400, para probar. Esa sería mi nueva dosis, salvo el día antes de la criotransferencia de embriones, que tenía que pincharme Innohep 3.500. Pasé por la consulta de la Dra. Silvia Sánchez Ramón para llevarle resultados, y estaba totalmente de acuerdo. Pero aquí va la historia sobre la heparina en esta criotransferencia…

Mi ginecóloga está de vacas y me está viendo la jefa de equipo, que es famosa en el mundillo de la reproducción asistida por ser muy buena, y me dijo que no necesitaba nada de esto y que consideraba que estaba sobremedicada. Estoy en desacuerdo, y no porque yo no sea médico y obviamente no tengo ni idea, sino porque tengo un informe de la inmunóloga Silvia Sánchez Ramón y otro del hematólogo Manuel Fariñas pautándome la heparina. ¿En serio alguien cree que estos médicos van a mandar porque sí la heparina? Ella tendrá su opinión, y os puedo decir que de verdad es muy buena ginecóloga, pero creo que cuando se trata de temas inmunológicos y hematológicos, los ginecólogos no deberían opinar cuando ¡¡¡dos!! especialistas han dado un diagnóstico. Es como si la inmunóloga o el hematólogo opinaran sobre mis ovarios… De ahí lo que digo siempre: intentar que cada especialista valore y analice vuestro caso dentro de su especialidad… Y es curioso, porque yo acudí a la inmunóloga a raíz de que la ginecóloga de otra clínica me mandara pruebas de fallo de implantación, y me comentara que ésta doctora mandaba heparina a partir de 5 en anti cuerpos anticardiolipinas, y yo los tenía en 5.7. Y es que además, al seguir profundizando con más pruebas tras un bioquímico, me salió alto el factor VIII de la coagulación, que según me puso en el informe el Dr. Fariñas, se relaciona con abortos (y yo ya he tenido uno…).

En fin, me fastidió un poco, porque creo que denota cierto intrusismo, pero bueno… yo estoy haciendo lo que debo: ver especialistas.

La heparina me la pincho por las mañanas para poder hacerme los controles del factor anti-xa que me pidieron tanto la Dra. Silvia Sánchez Ramón y el Dr. Manuel Fariñas. Según la primera, me la tenía que hacer a los 5 días de estar pinchándome la heparina, y si estaba entre 0.2 y 0.5, era correcta la dosis. Me la hice a los 6 días (el 5º día era domingo) y me dio 3.1 así que en principio está bien. Empecé con la heparina 7 días antes de la criotransferencia. No sabía la fecha aún pero me la imaginaba y con toda la suerte del mundo, la clavé 🙂 Y en caso de tener un positivo, la repetiré para confirmar que la dosis sigue bien.

Novedad 2:

Acupuntura para FIV. Después de mucho buscar, di con la Clínica Xu de acupuntura en Madrid. Además de pillarme bien la ubicación, por lo que vi en los testimonios de la web están especializados, entre otras cosas, en FIV. He recibido una sesión la tarde antes de la transferencia y otra a los dos días de la transferencia. Ésto, según un estudio realizado en Dinamarca, incrementa significativamente la tasa de embarazo, así que… de cabeza… No amplío mucho más porque me parecía tan interesante e importante el tema, que he escrito una entrada muy extensa sobre acupuntura para FIV con toda la info.

Novedad 3:

Nos metieron una dosis baja de prednisona. No había nada en las pruebas que sugiriese que la necesitaba, pero a veces existen inflamaciones no detectadas y por si acaso, la inmunóloga nos dijo de meterla. La dosis inicial es de 7.5 mg en el desayuno, y en función de la beta, la ajustaremos.

La progesterona

Las que por algún motivo os habéis cruzado en mi camino recientemente sabéis la rallada que tuve con la progesterona los dos días previos a la criotransferencia… Alguna me consoló, cuando dije que no quería resultar pesada, diciéndome que todas tenemos nuestras obsesiones en algún momento del tratamiento (qué verdad tan grande). Dado mi historial en las tres transferencias anteriores de los dos tratamientos FIV, ¡¡¡¿cómo no iba a preocuparme llevar la dosis correcta de progesterona?!!! No voy a entrar porque también me dió para explayarme a gusto en ésta otra entrada del blog… Se puede resumir como que la progesterona la mandan de forma estandarizada para todo el mundo según la clínica, cuando puede ser que necesites una dosis personalizada… Si te baja la regla antes de la beta, te interesa especialmente leer la entrada del blog sobre la progesterona...

Añadir que me propusieron, de cara a que estuviera tranquila, hacerme análisis de estradiol y progesterona el día de la transferencia, a los 2 días y nuevamente a los 3 días. Así, sabríamos si había que modificar la dosis. Más abajo, os cuento…

La transferencia

Rápida e indolora como siempre. En esta ocasión íbamos con 2 blastos de calidad B en vez de 1 blasto de calidad A como en las dos transferencias anteriores. Comentaros dos cosas:

  1. La clínica no utiliza los criterios de Asebir para la clasificación de blastos (A, B, C y D) sino la clasificación de Gardner (también me pegue una lectura importante sobre ésto, jajaja). Ésta última, resumiendo, asigna un valor a cada uno de los 3 aspectos importantes del desarrollo de un blasto. Es decir, nuestros 7 blastos obtenidos eran 3BB, 3BB, 4AB, 5AB, 4AB, 100, 5AB. Los que nos han transferido en esta transferencia de embriones son los dos blastos 3BB, que equivalen a B en el sistema Asebir. Prometo un día escribir sobre esto 🙂
  2. En la clínica están a favor de transferir solo 1 cuando tienen buena calidad, y según voy leyendo noticias, la tendencia en España es ésta para reducir el número de embarazos gemelares por tratamiento FIV. Pero los blastos de calidad A (los dos 4AB) ya estaban gastados, y nos quedaban congelados 3 “paquetitos”: 2 + 2 + 1. El de 1 es un blasto incipiente (el blasto 100 que indico arriba). Así que de ahí que fuéramos a por dos, a elección de las biólogas.

La bióloga, como en las otras dos criotransferencias que habíamos hecho en esta clínica, nos sentó en una salita para hablar sobre la desvitrificación de nuestros blastos y resolvernos dudas. Nos comentó que habían descongelado perfectamente, que parecía que no hubieran estado vitrificados de lo bien que estaban. Es increíble el peso que te quitas cuando te lo dicen… aunque te dura poco, pues se acerca la betaespera…

Me había bebido medio litro de agua y en cuanto me dieron luz verde, pitando a hacer pis. Se hubiera tenido a mano un pipitest, me lo habría hecho ya, jajaja, ¡¡somos adictos!!

Como os decía antes sobre la progesterona, ese día me hicieron analítica y me llamaron por la tarde. Aunque el valor indicaba que estaba bien (8.6), la ginecóloga me comentó que admitía más progesterona, así que decidió subirme la dosis. Llevaba 5 días con 1 óvulo vaginal cada 8 horas, es decir, 3 al día, y me añadió el Prolutex (1 inyección subcutánea al día).

Y oficialmente, empezó otra betaespera para nosotros ☺️?

¿Qué te ha parecido?

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